Desde un punto de vista más teórico, es difícil encontrar una definición actual del término “Literatura infantil”. Nos remitimos para ello a la dada por María Bortolussi, en su libro Análisis teórico del cuento infantil, en la que exponía que la literatura infantil es una obra estética destinada a un público infantil.
Sí tenemos al alcance, sin embargo, mucha información sobre
las características que la definen o los beneficios que aporta al público
infantil. Debemos tener claro que tenemos en nuestras manos “Literatura
infantil” cuando ese recurso cumpla una serie de características como las siguientes: permita el
disfrute, la diversión y el juego; estimule el gusto por la lectura en el niño
o niña; proporcione elementos de la cultura; o responda a necesidades y a
intereses de los pequeños (resolviendo conflictos de la edad o aportando otras
visiones y formas de interactuar con el mundo).
En ocasiones, la literatura puede parecer un concepto ambiguo
que, quizás, sea más fácil de entender si resaltamos lo que NO es literatura:
Literatura NO es un libro de conceptos en el que se muestren
imágenes de una misma familia de palabras (medios de transportes, animales, la casa…). Este
tipo de libros son libros didácticos, libros ilustrados... creados con unos
objetivos específicos y que pueden ayudarnos y aportar lo que necesitamos en un
momento dado, pero no cumplen las características de la literatura infantil. No
debemos incluirlos en esta categoría.
Reflexionando esto, hemos de concluir que la principal
característica de la literatura es su carácter estético, su capacidad de
proporcionar por sí misma ese gusto y disfrute al alumnado. Si además de esto, proporciona
determinados valores morales, motiva el aprendizaje de la lecto escritura o propicia
el desarrollo del lenguaje oral, tendremos en nuestras manos un gran recurso en
el aula. No tiene nada de malo aprovechar ese carácter didáctico de un libro o
una poesía y de hecho, lo hacemos cada día, pero hemos de ser conscientes de que
este aprovechamiento no es lo que le da el nombre de recurso literario. Es por ello por lo que un libro en el que únicamente aparezcan fotografías de animales de la granja, por ejemplo, no podremos categorizarlo como literatura infantil.
Espero que con esta pequeña aclaración, haya resuelto un poco
las dudas sobre la definición de literatura puesto que lo considero
imprescindible antes de presentar cualquier recurso a nuestro alumnado.
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